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El Hospital Costa del Sol implanta el primer monitor cardíaco inyectable para diagnosticar y monitorizar arritmias en Andalucía

06/03/2014

 

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El Área de Cardiología del Hospital Costa del Sol implantó ayer por primera vez en Andalucía, y junto con otros ocho hospitales de forma simultánea en España, un monitor cardiaco (o holter) inyectable (ICM) de tamaño mini y sin cables que permite el diagnóstico y la monitorización de las arritmias en los pacientes con síncopes de alto riesgo. El dispositivo es también compatible con la resonancia magnética lo que significa que el paciente que lo lleva puede someterse a esta prueba sin ningún problema. Esta intervención que se lleva a cabo mediante una técnica mínimamente invansiva se está probando en pacientes y ha realizada en el Hospital Costa del Sol por la responsable de la Unidad de Marcapasos, Marta Pombo y el jefe del área de Cardiología,  Francisco Ruiz Mateas.

 

Este dispositivo está indicado para un grupo seleccionado de pacientes que hayan experimentado síntomas como mareos, palpitaciones, síncopes y dolor en el pecho que puedan sugerir una arritmia cardiaca y puede ser utilizado en pacientes con mayor riesgo de padecerlas o para evidenciar el posible origen del ictus de causa desconocida. Se trata de, una vez implantado, llevar a cabo la monitorización y poder determinar si se producen arritmias, paradas del corazón y por cuánto tiempo, sobre todo, en pacientes con síncopes de alto riesgo que aún no han sido diagnosticados con otras pruebas previas más habituales. Este dispositivo registra todo lo que va ocurriendo. En palabras del jefe de Cardiología, 'el 2% de los pacientes que se ven en Urgencias acuden por síncopes, una pequeña proporción de ellos, de alto riesgo, pueden llegar a provocar la muerte súbita'.

 

Hasta ahora, el monitor que se implantaba se conocía como holter insertable que era de un tamaño mayor y requería de una intervención más compleja mediante la apertura de una fisura para su implantación debajo de la piel.

 

El nuevo monitor inyectable se sitúa también debajo de la piel (alrededor del pecho o debajo de la mama en el caso de las mujeres), pero se inserta mediante una técnica menos invasiva a través de una incisión de menos de un centímetro en la zona central del pecho, de manera que es casi invisible a la vista una vez inyectado.  Si el dispositivo detecta una alerta mayor, ésta se trasmite automáticamente vía internet y es valorada por el enfermero de la Unidad de Estimulación Cardiaca. Si el evento es grave, se activa un protocolo interno y se avisa al paciente para su valoración inmediata.

 

El nuevo dispositivo es de un tamaño similar al de un tercio de una pila normal,  más de un 80% más pequeño que otros monitores. Además de estar miniaturizado, éste potente sistema permite al médico monitorizar el corazón de forma continua y sin cables durante más de tres años y con un 20% más de memoria que su predecesor (holter insertable).

 

Este holter es muy discreto. De hecho, la mayoría de los pacientes no notan que lo llevan y pueden continuar sus vidas sin la interrupción o incomodidad de un dispositivo. 

 

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